¿Pretender que se tienen metas, o fines llenos de causalidad como la "felicidad" o la simple satisfacción?
En mi opinión, estos son alimentados por "motores inmóviles" - si se pudiera aplicar el discurso Aristotélico en este caso- tan efímeros, inexistentes y - tal vez- estúpidos como el "amor"...
En estos días, este concepto me parece ser tan falso y vacío como el buscar la armonía en velas aromáticas con olor a vainilla...
Y es que al final surgen dos conclusiones en mi torcida realidad:
1. El "amor" es el placebo que nos permite aceptar el orden actual.
2. Y entre más viejo te vuelves la praxis se vuelve una herramienta escencial para entender que la simplicidad es una alternativa efectiva, y dentro de esa alternativa esta el sólo ver por ti mismo.
Creo -al final- que esta dialéctica eterna del "amor-desamor-limbo" y la facilidad con la que se gesta, sólo demuestra que el amor es un invento, un mito que nos ayuda a unir partes de un rompecabezas que jamás podremos llegar a comprender...
Quien sabe... Probablemente esto sólo sea el lamento de un loco.

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